3 de abril de 2012

Marià Fortuny

Ese colegio es el sitio donde más veces he llorado, donde más veces he reído, donde más tonterias he hecho, es el colegio donde he pasado toda mi vida, allí he conocido a gente maravillosa, a gente no tan maravillosa, a profesores súper buenos y a otros no tan buenos, habia de todo como en todos los sitios. Pero de allí me llevo mis mejores recuerdos, siempre me acordaré del día en el que empecé el colegio, fue el primer día en el que muy a mi pesar tuve que levantarme a las 8 de la mañana, cuando ya estaba llegando me puse super nerviosa y cuando tuve que entrar a la clase me cogí de la pierna de mi madre y no me queria soltar, vino la profesora a buscarme y estaba llorando como nunca lo hice, aunque reconozco que a los 10 minutos se me pasó y ya me estaba riendo con todos los de mi clase, de los tres primeros cursos me acuerdo de muchas cosas, de una muñeca con el pelo rosa por la que todas nos peleabamos, de que me descalzaba en clase porque el médico me decia que andar descalza era bueno, de que la Mari me escupia en la foto que habia en la mesa y yo ponia la mano y me escupia en la mano (que ascazo) también me acuerdo de los juegos con la plastelina,de las canciones y los bailes que nos enseñaban... A esa edad todos eramos muy felices y no nos importaba demasiado madrugar porque relacionabamos el colegio con un sitio en el que nos lo pasabamos bien. Pero la cosa empezó a cambiar cuando ibamos subiendo de curso, en primero conocí a una de las mejores personas que e podido conocer en mi vida; Cristina Oprea Lacramiora, esa niña rumana, rubia y preciosa, esa niña con la que he vivido tantos momentos(y la que hoy por hoy es mi mejor amiga), aunque en realidad a esas alturas mi mejor amiga era mi Nereita, era y es como una hermana para mí, mi casa es su casa, mis cosas son suyas, mis momentos de risa los e compartido siempre con ella, con esas dos niñas son con las que más momentos felices e vivido, me acuerdo de cuando ibamos a cuarto y nos tenian prohibido ir a los lavabos de sexto, nosotras eramos muy malotas y subiamos allí jajajaj:$ también me acuerdo de los bailes con la profe de musica, de cuando haciamos gimnasia con el Carles(ahora que me acuerdo no estaba nada mal ese profe jajaja:$) de todas las risas,los patios,las payasadas, TODAS las peleas,aunque a los cinco minutos ya no nos acordabamos.. Muchas cosas, en ese colegio e vivido demasiadas cosas buenas y muchas veces me gustaria volver atras y poder estar con todas otra vez, poder hacer clase otra vez con la Maria, pobrecilla la estresabamos, son demasiadas cosas. Lo que no me gustaria vivir son las despedidas, nuestro último año aunque no lo parezca lo vivimos al límite, disfrutamos de cada momento y de cada risa, hicimos todas las tonterias posibles, pero claro el curso pasaba y se acercaba el verano, pensabamos en que nos tendriamos que despedir, en que no nos veriamos tan a menudo y nos poniamos tristes, el día que peor lo pasé fue el 22 de junio, el día que se acababa el cole, ese día que estuvimos cantando encima del escenario la cancion de la quinta estación y melocos, esos llantos que no nos podiamos aguantar, todas las dedicatorias, los abrazos entre nosotras, los abrazos con la profe, son momentos tristes y felices a la vez, porque cosas como esas nos unen y nos hacen recordar que siempre tendremos allí a nuestro antiguos profes, que gracias a ese colegio hemos conocido a gente maravillosa, nos han enseñado a ganar y a perder, nos ha enseñado muchas cosas y siempre lo recordaré. Porque esa etapa de nuestras vidas nunca se nos olvidará, sea para bien o para mal, en mi caso es para lo primero.

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